domingo, 2 de febrero de 2014

¿Vuelta a la vida?

Ayer por la mañana leí el artículo 33 Unusual Tips to Being a Better Writer de James Altucher en el que aconseja cómo escribir y ejercitar el hábito de la escritura y cómo encontrar la inspiración para hacerlo. Curiosamente lo escribió un par de meses después de mi primer y hasta hoy único post en este blog, Presentación, una especie de manifiesto que me inspiró a crear este espacio y que va por el mismo camino que el artículo que cito, aunque sin tanta controversia y cinismo. También es bastante peculiar que haya vuelto a escribir acá casi tres años exactos después de aquella primera vez... No creo mucho en las coincidencias.

Altucher toca algunos puntos que merecen ser destacados:
  • Leer mucho. Y leer a excelentes escritores. Es la base para saber escribir.
  • Escribir mucho. Acá resumo varios puntos pero el concepto principal es escribir y mantener el músculo activo. Es como ir al gimnasio o salir a correr, tenemos que generar el hábito primero para luego mejorar progresivamente. Si dejamos de hacerlo, después cuesta el doble retomar.
  • Ser honesto. Con los lectores y con nosotros mismos.

Desde el 2005 hasta hoy tuve varios blogs a través de los cuales canalicé mis inquietudes sobre la vida, sobre la realidad política, sobre el mundo y la condición humana, la música e incluso los negocios y la tecnología. Aun así, cada tanto me quedo sin palabras y me tomo un descanso forzoso hasta que algo se vuelve a despertar adentro mío que me hace retomar el hábito de escribir.

¿Será este uno de estos momentos?

miércoles, 26 de enero de 2011

Presentación

De la charla con una amiga sobre cómo reencontrarse con sus palabras, le sugerí ver Descubriendo a Forrester. A lo largo de la trama, Forrester (un brillante escritor) le recomienda a Jamal (prodigio de 16 años) tomar sus palabras, hacerlas suyas y a partir de ellas escribir algo propio. Le dice que a veces la misma actividad de escribir y sentir cómo las palabras fluyen logra que la inspiración aparezca y que las propias salgan a la superficie.

Este blog nace a partir de esa escena. Me propongo tomar las primeras líneas de cualquier cosa que se me ocurra (relato, noticia, post en un blog, etc.) y a partir de ellas seguir escribiendo con mis propias palabras el resto. Son Historias Robadas porque tomo una frase que no me pertenece y la uso para darle forma a algo propio. Son Robadas porque le saco la oportunidad a otro de escribir lo mismo que yo.

Gracias por leer.